La Industria 4.0, también llamada industria inteligente, se considera la base de la cuarta revolución industrial. Una revolución tecnológica que va más allá de la industria; modificará fundamentalmente la forma en que vivimos, trabajamos y nos relacionamos. Por su escala, alcance y complejidad, la transformación será distinta a cualquier proceso que el género humano haya experimentado antes.
En este mundo digital interconectado o “ciberespacio” donde todos, personas y dispositivos, producen información en cada instante, el volumen de la información crece geométricamente, se desarrollan procesos y comunicaciones, y su uso y administración es cada vez más compleja, aparece una dimensión de riesgos que ponen en jaque a las personas y organizaciones en general. Entonces la “ciberseguridad” se constituye en una condición fundamental y será imprescindible contar con profesionales dedicados a la misma con los conocimientos y competencias necesarias para responder a una demanda que ya hoy está insatisfecha.
La ciberseguridad excede ampliamente la proyección y dirección de la seguridad informática y un mundo cada vez más digital e interconectado requiere de profesionales formados para cubrir una serie de roles cada vez más importantes de seguridad y protección a las personas y organizaciones en el ciberespacio, de prevención e investigación de delitos informáticos, y con conocimientos legales y criminalísticos y competencias específicas que no se prevén en las carreras de informática y que son fundamentales para trabajar en conjunto con los profesionales de la informática y sistemas.